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AICA Mons. Ñáñez: “El Cura Brochero y la Madre Catalina nos impulsan a la santidad”

AICA Mons. Ñáñez: “El Cura Brochero y la Madre Catalina nos impulsan a la santidad”

Córdoba (AICA): El arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos Ñáñez, expresó que “la relativamente reciente canonización del Cura Brochero” y la pronta beatificación de la Madre Catalina, que se celebrará el 25 de noviembre en la ciudad de Córdoba, “nos impulsan y nos animan a cordobeses y argentinos a tender decididamente a la santidad”.

Falta menos de un mes para la beatificación de Catalina de María Rodríguez que se llevará a cabo el 25 de noviembre, en la ciudad de Córdoba. En una entrevista concedida a AICA, el arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos Ñáñez, destacó “el papel como mujer” de la pronto beata, y aseguró que esta beatificación y “la relativamente reciente canonización del Cura Brochero, son una invitación a redescubrir que todos los bautizados estamos llamados a la santidad”. 

-¿Cómo conoció la vida de la Madre Catalina de María? 
-Mi conocimiento fue a partir de un mayor contacto con la vida de san José Gabriel del Rosario Brochero. La estrecha relación que estas dos personas tuvieron y la colaboración que llevaron adelante fue un incentivo para conocer un poco más la vida de la Madre Catalina de María Rodríguez. También, el trato con las Hermanas Esclavas me motivó a conocer más la vida de esta mujer ejemplar. 

Ese conocimiento de la Madre Catalina se fue acrecentando continuamente, sobre todo cuando se entrevió con más claridad la posibilidad de su eventual beatificación. Tuve oportunidad de leer con cuidado la biografía que de ella publicó el padre Cayetano Bruno, sacerdote salesiano y conocido historiador de la Iglesia en la Argentina, como así también varias obras escritas por la hermana Silvia Somaré scj, miembro de la congregación de las Hermanas de las Esclavas del Corazón de Jesús. 

-¿Qué fue lo que más le impresionó de ella? 
-Me impactó su papel como mujer, laica comprometida en el seno de la comunidad católica, en la familia que formó, en la sociedad en la que actuó y finalmente en la vida consagrada y apostólica que abrazó. 

-La canonización del Cura Brochero y ahora la beatificación de la Madre Catalina… ¿Qué mensaje considera que tiene esta beatificación en estos tiempos? 
-Creo que la beatificación de la Madre Catalina de María, unida a la relativamente reciente canonización del Cura Brochero, es una invitación a “redescubrir” que todos los bautizados estamos llamados a la santidad. A considerar que la santidad consiste ante todo en dejarnos querer por Dios, que siempre nos “primerea”, como dice el papa Francisco, y en corresponder a ese amor con obras y de verdad. 

-¿Qué cree que significa y qué implica para la Iglesia particular que dos cordobeses sean elevados a los altares, y en tan poco tiempo de diferencia? 
-La santidad no es una cuestión difícil ni complicada, sí algo exigente, pero que -en definitiva- plenifica el corazón y la vida. Se trata, entonces, de abrir el corazón a ese amor que nos perdona, nos sana, nos transforma. Se trata de abrirle el corazón a Dios que nos quiere de verdad y, desde la capacidad que Él nos da, tratar de corresponderle amándolo de veras, abrazando con generosidad, fidelidad y alegría sus caminos. Y también de descubrir su imagen en nuestros hermanos, especialmente en los más necesitados, servirles con generosidad y ternura. 

Todo eso fue realidad en la vida de san José Gabriel del Rosario Brochero y de la Madre Catalina de María. En su vida y en sus obras se profesaron una gran estima, un gran cariño y fueron colaboradores uno de otro en esta empresa de construir el Reino de Dios entre nosotros. Sus vidas son un ejemplo que nos impulsan y nos animan a cordobeses y argentinos a tender decididamente a la santidad a la cual estamos invitados desde el día de nuestro bautismo. 

¿Quién fue Catalina de María Rodríguez? 
Más conocida como Madre Catalina, fue “una mujer apasionada por el Corazón de Jesús y por la humanidad”. Nació en Córdoba el 27 de noviembre de 1823 y fue bautizada el mismo día en la catedral. A los 17 años (en 1840), hizo sus primeros Ejercicios Espirituales, donde descubrió su vocación de consagrar su vida a Dios. 

En 1852, con 29 años de edad, se casó con el coronel Zavalía, viudo con dos hijos que Catalina ayudó a criar, y tiene una hija en Paraná, Catalina, que muere al nacer. A los 42 años, en 1865, quedó viuda y renace su primera vocación: surge su “sueño dorado” de fundar una comunidad de señoras que promovieran los Ejercicios Espirituales y atendieran a las mujeres más vulnerables de la sociedad con el alimento de la espiritualidad ignaciana y el centro en el Corazón de Jesús. 

El 29 de septiembre de 1872 nace la comunidad Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, primera congregación apostólica femenina del país. En 1880, Catalina envía el primer grupo de 16 hermanas para cruzar las Sierras Grandes a caballo y así colaborar con la obra de su amigo, el Santo Cura Brochero. Finalmente, ella fallece el 5 de abril de 1896. 

La ceremonia de beatificación 
La beatificación de Catalina de María Rodríguez, fundadora de las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, se realizará el sábado 25 de noviembre, a las 10, en el Centro Cívico del Bicentenario Brigadier General Juan Bautista Bustos, conocido popularmente como “el panal”, ubicado en Rosario de Santa Fe 650, en el centro de la ciudad de Córdoba. (Ver en el mapa). 

La ceremonia será presidida por el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, cardenal Ángelo Amato, acompañado por el arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos Ñáñez. 

Más información 
Para información sobre la Madre Catalina y los preparativos de su beatificación la Agencia Informativa Católica Argentina dispone de un "especial de la Madre Catalina" en su sitio web:www.aica.org

También, se puede ingresar en www.madrecatalinademaria.com y en las redes sociales: Facebook: /madrecatalinademaria; Twitter: @madrecatalina; Instagram: @madrecatalinademaria y en el canal de Youtube: Madre Catalina De María Rodríguez.

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    I Jornada Mundial de los Pobres

    Mensaje de los obispos argentinos con ocasión de la celebración de la I Jornada Mundial de los Pobres - 19 de noviembre de 2017 
    No amemos de Palabra, sino con obras (1 Jn 3, 18)


    Invitación 

    1. El Papa Francisco, como fruto del año de la Misericordia, ha invitado a toda la Iglesia a celebrar la 1ª Jornada Mundial de los Pobres, que se realizará el próximo domingo 19 de noviembre. 
    Su deseo es que “en todo el mundo las comunidades cristianas se conviertan cada vez más y mejor en signo concreto del amor de Cristo por los últimos y los más necesitados”.[c](1) Será una oportunidad para desplegar actitudes evangélicas de misericordia, de cercanía, de escucha compasiva, mirada atenta, y compartir la oración y la alegría del amor de Dios por todos. 

    [c] “Esta Jornada tiene como objetivo, en primer lugar, estimular a los creyentes a que reaccionen ante la cultura del descarte y del derroche, haciendo suya la cultura del encuentro, pero al mismo tiempo, la invitación está dirigida a todos, independientemente de su confesión religiosa, para que se dispongan a compartir con los pobres con cualquier acción de solidaridad, como signo concreto de fraternidad”.
    (2) 

    Los obispos argentinos alentamos y animamos a las comunidades, a las personas consagradas, a las asociaciones, a los movimientos y al amplio mundo del voluntariado, a disponer lo necesario para que esta Jornada se desarrolle como fiesta de la misericordia junto a los más pobres y a los que sufren. 

    La Palabra de Dios nos ilumina 
    2. Nuestra fe en Dios Padre y Creador nos lleva a ver en cada hombre a un hermano. Cristo, por su encarnación, está unido de algún modo a cada ser humano, y este vínculo fundamenta la fraternidad universal y la altísima dignidad de cada hombre y mujer. Esta realidad nos compromete a una cultura del encuentro, a la defensa y a la promoción de la dignidad de todos y a cooperar por una sociedad más justa. 

    Para esto, Jesús eligió el camino del despojo y de la humillación; ocultó su gloria en su vida pobre y en la oscuridad de su entrega, hasta la cruz. También hoy su gloria se mantiene oculta en la persona de los pobres y humillados, a los que sigue nombrando sus "más pequeños hermanos", como en la parábola del juicio final (Mt 25,40). Nuestra fe reconoce así la sublime dignidad de los pobres, y su calidad de ser "sacramento” de su presencia.(3) 

    Mientras el mundo actual tiende a desentenderse del pobre y del débil, y busca expandir un consumismo que termina excluyendo a los que menos tienen, Jesús exige que los pobres sean evangelizados y que les llegue la “buena noticia” (cf. Is 61,1-2; Lc 4,18). Hoy una gran parte de nuestro pueblo es pobre: lo es en el interior del país como también en el cinturón de nuestras ciudades. Esta condición indigna se hace visible en la marginación económica, política y social, y también en la falta de un anuncio de fe que ilumine esas situaciones de carencia, de debilidad y de sufrimiento. 

    Como María de Nazareth es necesario proclamar que Dios y su acción operante en los creyentes es capaz de cambiar sistemas de desigualdad e inequidad (cf. Lc 1,51-53). En esta perspectiva, la realidad del pobre resulta evangélica porque abriga una esperanza continua de cambio y, es mariana, porque dispone a que Dios intervenga con su fuerza y su poder en este cambio.(4) 

    Los predilectos de Jesús 
    3. Jesús tuvo una predilección particular por los pobres y los que sufren (cf. Mt 25,31-46): necesitados de pan (cf. Jn 6,5s.), y también de sus palabras de vida (cf. Jn 6,68). Ellos tambén hoy nos estimulan y desafían al don, a la equidad y a la justicia. Escuchar sus clamores y compartir con ellos el camino de la vida y la fe, nos integran y nos hacen artífices de igualdad y fraternidad, experimentando el gusto espiritual de ser un solo pueblo.(5) 

    En este espíritu, la Iglesia anuncia la bienaventuranza de la pobreza como la virtud que hace descubrir el sentido de la austeridad ante los bienes y la riqueza. La pobreza evangélica impulsa a compartir con alegría lo que se es y lo que se posee, para retener sólo lo necesario. Es una propuesta de vida y un ejercicio de libertad de espíritu, como lo hicieron y hcen muchos cristianos inspirados en las palabras de Jesús (cf. Mt 5,3; cf. Lc 6,20). 

    Desde el evangelio se favorece siempre un «círculo virtuoso» entre una pobreza «que conviene elegir», y otra pobreza «que es preciso combatir»; y ésta es la pobreza sinónimo de miseria, con frecuencia resultado de injusticias y provocada por el egoísmo, que trae indigencia y hambre, y favorece los conflictos.(6) 

    El espíritu de pobreza anunciado y vivido por Jesús corrige dos desmesuras: la avaricia y el despilfarro. Inspira y libera nuestra capacidad solidaria y hace que cada ser humano resulte un dispensador de bienes. La vida es un don y no una propiedad, y debemos crecer en la capacidad de ser administradores de bienes que liberen el sufrimiento de tantos. Ser artífices de una justicia nueva empeña el trabajo y un esfuerzo especial de honestidad frente a la corrupción tan extendida.(7) 

    Vivir con alma de pobres hace hace visible en la comunión de lo que somos y tenemos. Así lo experimentaron las primeras comunidades cristianas, en las que se compartía la fe, la vida cotidiana y los bienes según las necesidades de cada uno (cf. Hch 2,42-47; 4,32-35; 5,12-16). Este espíritu de pobreza lleva a una felicidad que nace de la alegría de haber encontrado al Señor, que “siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza” (2Cor 8,9). 

    Hacia una acción eficaz 
    4. La dureza del momento presente y la autenticidad del compromiso exigen a todo bautizado realizar una acción eficaz de promoción de la justicia, de alivio del dolor y de una defensa de la real dignidad del pobre, del débil y del indefenso. Redescubrir el valor evangélico de la pobreza implica entonces opciones concretas de justicia y de solidaridad. En una patria dotada de todo tipo de recursos y posibilidades, la falta de coherencia de la fe y de vivir una solidaridad sostenida en el tiempo es en gran medida la causa de los niveles de miseria que mucha gente sufre. 

    El mensaje de justicia social del profeta Amós que denunciaba la insensibilidad de sus oyentes porque “no se afligen por el desastre su pueblo” (Am 6,7) es hoy muy actual; igual que la indiferencia del rico ante la indigencia de Lázaro en la parábola de Jesús (Lucas 16,19s.). Ese desinterés y frialdad por el que sufre, instaura en la tierra un sistema férreo de desigualdad. 

    En el Antiguo Testamento el sabio creyente oraba así: “Hay dos cosas que yo te pido, no me la niegues antes que muera: aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des ni pobreza ni riqueza, dame la ración necesaria, no sea que, al sentirme satisfecho, reniegue y diga: «¿Quién es el Señor?», o que, siendo pobre, me ponga a robar y atente contra el nombre de mi Dios” (Prov 30,8-9). Esos fieles comprendieron que los bienes en esta tierra sirven si son útiles para vivir con armonía la relación con Dios y con el prójimo, que la riqueza acumulada como fin en sí resulta dañosa, pero que entendida como bien útil es un tesoro para bien del que las posee y para el bien común. 

    Para tener en cuenta 
    5. Para la celebración de la Jornada, el Papa Francisco nos invita a organizar “diversos momentos de encuentro y de amistad, de solidaridad y de ayuda concreta. Podrán invitar a los pobres y a los voluntarios a participar juntos en la Eucaristía de ese domingo, de tal modo que se manifieste con más autenticidad la celebración de la Solemnidad de Cristo Rey del Universo, el domingo siguiente”.(8) 

    También nos recuerda que el “fundamento de las diversas iniciativas concretas que se llevarán a cabo durante esta Jornada será siempre la oración. No hay que olvidar que el Padre nuestro es la oración de los pobres. La petición del pan expresa la confianza en Dios sobre las necesidades básicas de nuestra vida”.(9) 

    Finalmente, nos pide a cada uno que “en ese domingo, si en nuestro vecindario viven pobres que solicitan protección y ayuda, acerquémonos a ellos: será el momento propicio para encontrar al Dios que buscamos. De acuerdo con la enseñanza de la Escritura (cf. Gn 18, 3-5; Hb 13,2), sentémoslos a nuestra mesa como invitados de honor; podrán ser maestros que nos ayuden a vivir la fe de manera más coherente. Con su confianza y disposición a dejarse ayudar, nos muestran de modo sobrio, y con frecuencia alegre, lo importante que es vivir con lo esencial y abandonarse a la providencia del Padre”.(10) 

    Bajo la protección de la Virgen María 
    6. La Virgen María conoce la fuerza transformadora del amor y de la ternura. “María es la que sabe transformar una cueva de animales en la casa de Jesús, con unos pobres pañales y una montaña de ternura”.(11) El gesto sencillo, cotidiano, cercano y atento, con la dulzura de la preocupación por las necesidades del hermano, hacen posible una transformación que es propia del amor. 

    A ella le pedimos que esta Jornada sea una oportunidad para que crezca el compromiso de todos en el amor hacia los más pobres y que afiance el caminar de nuestra patria en la que todos nos sintamos y seamos sus artífices de la “cultura del encuentro”. 

    Obispos miembros de la Comisión Permanente de la 
    Conferencia Episcopal Argentina
     

    Agosto de 2017 
  • El Colegio San Patricio celebró su 130º aniversario

    AICA: Con una misa presidida por el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Agustín Radrizzani SDB, el Colegio San Patricio celebró este 8 de octubre 130 años de presencia en la ciudad de Mercedes, Buenos Aires. La institución fue fundada por sacerdotes palotinos, quienes desde 1886 se encuentran en la Argentina con el modelo de San Vicente Pallotti. 

    Concelebraron la misa el padre Jeremías Murphy SAC, rector provincial de la provincia irlandesa Madre del Divino Amor, el padre Juan Sebastián Velasco SAC, delegado provincial en la Argentina, el padre Thomas O'Donnel SAC, párroco de San Patricio, el padre Johnny Sweeney SAC, vicario parroquial, el padre Fernando Bello SAC, representante legal del establecimiento, y el presbítero Oscar Moretti. 

    Participaron de la celebración autoridades nacionales, municipales, directivos del establecimiento, docentes, alumnos y familias de la comunidad. 

    En su homilía, monseñor Radrizzani hizo hincapié en la importancia de la comunidad de los padres palotinos en la ciudad desde hace tantos años, destacando el trabajo pastoral que han realizado y siguen realizando en la arquidiócesis. 

    El padre Murphy dirigió luego unas palabras a la comunidad, sobre la importancia de la parroquia y del colegio para la provincia irlandesa Madre del Divino Amor. 

    El Papa saludó a la comunidad 
    Uno de los momentos más emotivos fue la lectura del saludo enviado por el papa Francisco, quien en su mensaje destacó que se trata de la primera comunidad palotina en la Argentina, y del primer colegio palotino del mundo. 

    “A la comunidad palotina y a la comunidad del Colegio San Patricio, de Mercedes, les hago llegar un cordial saludo, uniéndome a la acción de gracias por tantos años de trabajo apostólico. Por favor, sigan trabajando con alegría y con pasión”, expresó el Santo Padre. 

    Durante la misa se transmitió también el saludo y la bendición del nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig, quien alentó a la comunidad educativa a continuar con la tarea de formar a imagen de Cristo y los verdaderos valores morales y espirituales en la inteligencia y el corazón de los jóvenes. 

    Finalizada la misa se llevó a cabo un almuerzo en el gimnasio del Colegio, donde participaron más de 200 miembros de la comunidad. Asistieron también representantes de la embajada de Irlanda en la Argentina.

    Fuente: http://www.aica.org/30598-el-colegio-san-patricio-celebro-su-0-aniversario.html#

     

     

  • AICA La Iglesia adhiere a la jornada contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres

    Este sábado 23 de septiembre será recordado en las celebraciones litúrgicas el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños. 

    Esta fecha fue instaurada por la Conferencia Mundial de la Coalición contra el Tráfico de Personas en enero de 1999, en conmemoración de la primera norma legal en el mundo contra la prostitución infantil, promulgada por la Argentina el 23 de septiembre de 1913 (Ley 9.143). 

    Este viernes 22, presidida por el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor José María Baliña, se celebrará, a las 17, una misa en la plaza Constitución (Avenida Garay y Lima) de la ciudad de Buenos Aires, con el lema “Por una sociedad sin esclavos ni excluidos”. 

    La Comisión Episcopal de la Pastoral de Migrantes e Itinerantes manifestó también su adhesión a esta jornada de concientización sobre “esta grave realidad en la que mujeres, niñas y niños son víctimas de las redes de la trata y tráfico de personas para ser explotadas y abusadas sexualmente por la codicia y el afán de tener más dinero”. 

    “El Papa Francisco nos indica con claridad cuál es el camino a seguir a fin de que toda la humanidad luche contra esta degradante realidad. En sus fuertes denuncias manifestó la tristeza e indignación que produce la violación de la dignidad y de los derechos de las víctimas con toda clase de amenazas, engaños y violencias”, recordó en un mensaje la comisión. 

    “Son muchos los hogares que, atrapados por esta esclavitud, padecen la angustia cotidiana debido a la desaparición de sus seres queridos, sustraídos por los traficantes de la vida en una perversa cadena de cautiverios”, denunció. 

    El equipo pastoral señaló que misión específica de las autoridades es “atender, ocuparse y preocuparse de este grave problema de la trata de personas, con la seriedad y persistencia que requiere, y hacer cumplir y respetar las leyes para proteger a las víctimas y ayudar a erradicar este mal”. 

    Finalmente, hizo un llamado a “ayudar a que la sociedad tome conciencia en su deber de luchar contra la trata, profundizando el compromiso de trabajar solidariamente por un mundo donde todas las personas sean libres de cualquier tipo de esclavitud, y sean capaces de vivir sus vidas con plenitud”, e invitó -junto con numerosas instituciones- a participar de la celebración eucarística en la Plaza Constitución. 

    Más información: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o en el sitio webwww.migracionesfccam.org.ar.+ 

    Texto tomado de http://www.aica.org/30369-la-iglesia-adhiere-jornada-contra-explotacion-sexual-el-trafico-de.html