Domingo, 22 Octubre 2017 | Login
Comunicación Faera

Comunicación Faera

Docente con una vasta trayectoria y padre de familia. Cuando Gustavo Magdalena habla se nota en sus gestos y en sus ojos la pasión educadora que lo guía en cada paso. Al frente de la Federación de Asociaciones Educativas Religiosas de la Argentina (FAERA) como director ejecutivo, conversa con Vida Nueva, a semanas de la III Jornadas Nacionales de Pastoral Educativa (27 y 28 de octubre en Córdoba), acerca de los desafíos que hoy debe enfrentar la escuela como institución histórica que en algún momento tuvo el fin de enseñar las ciencias y las artes.

PREGUNTA.- De su experiencia como educador, ¿cómo es posible comprender los cambios que se vienen dando en la sociedad, por ende, en la escuela?

RESPUESTA.- Siempre hubo tiempos difíciles, como dijo Joan Manuel Serrat: “este es el tiempo que nos ha tocado”. No venimos de una era dorada, somos el continente más desigual del mundo, con bolsones de pobreza, violencia y marginación, aunque la mayoría de los dirigentes latinoamericanos se formaron en escuelas y universidades católicas. Todo chico que está en una escuela católica es, en el fondo, una persona que han puesto en nuestras manos, hay que trabajar con sus miserias y sus posibilidades. Pero si se mira todo como un peligro y con desconfianza, es muy difícil educar. Así que los educadores tienen que ver cuáles son los signos de la presencia de Dios y trasmitirlos, ya que las familias que se acercan a estas escuelas buscan algo y tenemos que descubrir qué es.

P.- En junio usted participó del Primer Encuentro Interamericano de Pastoral Educativa en Quito, ¿qué cosas rescata de todo lo que allí se habló?

G. Magdalena (a la izquierda) junto con la comisión directiva de FAERA

R.- Recuerdo el diagnóstico que trazó la hermana ecuatoriana Janet Aguirresobre la educación de Latinoamérica. Ella se centró en cómo los cambios impactan en la identidad de la educación católica. Existen factores externos e internos: en los primeros tenemos Gobiernos o Estados no siempre colaboradores y, a veces, hasta competidores. Sin embargo, puso su foco en los segundos factores, relacionados con las familias dentro de estas nuevas generaciones y los docentes, como los factores que afectan o modifican la educación. Sobre las familias planteó un desafío mayor, para la escuela católica, porque llegó a su fin el modelo de la familia tradicional y se plantean formas de vivir la sexualidad. En esta corriente anti institucional que vivimos, las nuevas generaciones tienen una vinculación diferente con el conocimiento y la manera de adquirirlo, el entorno digital y la distancia con lo religioso influye mucho en ellos. El otro punto es el colectivo de los docentes, es mucho más heterogéneo, no solo en el nivel de formación, sino que también de asunción concreta de la cosmovisión cristiana.
Frente a esta realidad nos quejamos o la asumimos tratando de mirarlo mediante el Evangelio.

P.- ¿Podemos decir que los educadores que están hoy en las aulas son los primeros nativos digitales?

R.- La mayoría de los docentes de hoy son mejores que los de antes. A pesar de que son sometidos a tensiones, incertidumbres e inseguridades muy fuertes, tienen una “llamita” que los hizo dedicarse a la educación. Este punto es clave para los países. Tenemos que aprender a ser una minoría fiel y creativa, no elitista, presentándonos con humildad para ayudar.

P.- ¿Cómo hace un directivo para contagiar a los docentes la necesidad de plantear cambios y ser creativos para innovar?

“La educación formal debe estar vinculada con la informal porque la escuela ya no es la única transmisora del saber”

R.- Esto también se habló en Quito. Las escuelas católicas necesitan crear ámbitos comunitarios donde el docente pueda sentirse más grande, donde lo puedan ayudar y pueda ayudar a otros. La escuela es una emérita fábrica de materias y tiene que dejar de serlo, porque hoy más que nunca requiere un currículum con sentido. A raíz de ese sentido va a poder dar esperanza y transformarse en un agente de transformación, no obstante, hay que suscitarlo en nosotros como personas y en nuestros colegas cuestionándonos lo que somos y lo que hacemos. Las instituciones deben favorecer las transformaciones como dinámicas, que cuando empiezan no pueden regresar a lo que eran.

P.- Respecto a darle sentido al currículum, ¿es posible que la educación católica marque tendencia en el sistema educativo?

R.- Sí, porque lo fue. La educación occidental surgió en la Iglesia y la educación popular de la congregación religiosa, pero primero tenemos que tener un reconocimiento valedero de esa historia, ya que actualmente, la educación católica llega adonde el Estado no llega.

P.- ¿Qué lugar considera que tiene hoy la educación no formal como herramienta para la transformación?

R.- La educación formal debe estar vinculada con la informal porque la escuela ya no es la única transmisora del saber. En esta sociedad fragmentada no le pidamos a la escuela que iguale a la sociedad, pero sí que contribuya a ello. Un niño de clase media alta y un niño de clase media baja no comparten el mismo patrimonio cultural. Sin embargo, al final del día, un chico con mayor cantidad de actividades culturales con un maestro que no sabe explicar, no le encontrará valor a esas actividades.
La mejor educación no es repartir tablets, es dotar de sentido y descubrir los potenciales de cada alumno para desarrollarlos y liberarlos de los modelos mentales que los oprimen. Para eso, es necesaria la pasión por educar que es un tesoro que debemos cuidar.

Artículo web Revista "Vida Nueva Digital" en http://www.vidanuevadigital.com/2017/10/19/la-pasion-educar-tesoro-debemos-cuidar/

Sábado, 21 Octubre 2017 18:20

REVISTA “Miradas y Proyectos”

Se encuentra disponible en soporte digital el primer número de la Revista de la Red Salesiana de Educación Superior de Argentina. Con esta iniciativa se busca sumar un espacio de divulgación del trabajo intelectual, reflexiones e investigaciones que exhiba con amplitud las diversas disciplinas, temáticas y competencias presentes en nuestras instituciones.

(Click sobre la imagen para acceder a la publicación)

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san  Mateo 22, 15-21

     Los fariseos se reunieron entonces para sorprender a Jesús en alguna de sus afirmaciones. Y le enviaron a varios discípulos con unos herodianos, para decirle: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios, sin tener en cuenta la condición de las personas, porque Tú no te fijas en la categoría de nadie. Dinos qué te parece: ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no?»

    Pero Jesús, conociendo su malicia, les dijo: «Hipócritas, ¿por qué me tienden una trampa? Muéstrenme la moneda con que pagan el impuesto».

    Ellos le presentaron un denario. Y Él les preguntó: «¿De quién es esta figura y esta inscripción?»

    Le respondieron: «Del César».

    Jesús les dijo: «Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios»

 Palabra del Señor.

Queridas hermanas y queridos hermanos:

Es interesante observar que la pregunta es: ¿Está permitido pagar el impuesto…? ¿A qué se debe esa interrogación? En la época de Jesús, el reino de Judá estaba sometido al imperio romano. Un gobernador ejercía la autoridad en nombre del emperador que, en esa época, era Tiberio César. El emperador usaba títulos divinos y exigía actos de culto a su persona. Las monedas llevaban la figura del emperador en ese momento, Tiberio César Augusto, y una inscripción que decía hijo del divino Augusto; en el reverso llevaba la figura de una mujer portando los atributos de la diosa de la paz. Esto, a los judíos religiosos, les traía grandes conflictos; cómo le iban a rendir culto a un hombre que se ponía en lugar de Dios. Por otro lado, el imperio les exigía el pago de grandes sumas de dinero en calidad de impuesto, llevando al pueblo de Judá a una condición de gran pobreza. Esta situación los condujo, después de la muerte y resurrección del Señor, a una triste y violenta guerra. Todo esto nos aclara respecto el sentido de la pregunta.

Justamente van los fariseos junto a los herodianos para ponerlo a prueba; dos grupos que podemos considerar antagónicos en varios aspectos. Los fariseos eran hombres religiosos que intentaba cumplir y hacer cumplir la ley en toda su extensión, defensores de la independencia del pueblo de Israel, promovían la pureza del culto que sólo se puede rendir a Dios. Los herodianos, en cambio, era un grupo político que luchaban para que toda palestina estuviera bajo el gobierno de Herodes, un judío representante del Imperio y, por lo tanto, vasallo del mismo; no les interesaba mucho el tema religioso y eran considerados “entreguistas” al imperio dominante.

Ambos grupos, enfrentados entre sí, se juntan para tenderle una trampa a Jesús ¿En qué consiste la trampa? Si él responde que no paguen los impuestos, podía ser acusado, por los herodianos, de sublevarse a la autoridad del emperador, como sucedió cuando los sumos sacerdotes lo llevaron preso ante Pilatos. Si decía que pagaran los impuestos, podía ser acusado, por los fariseos, de traidor al pueblo y adorador del César.

Jesús, conociendo su malicia, los desenmascara. No les responde inmediatamente sino que les pide una moneda y les hace una pregunta a la que todos conocían su respuesta. ¿De quién es esa figura y esa inscripción? “Del César”, le respondieron. Entonces den al César lo que le corresponde al César y a Dios lo que le corresponde a Dios.

¿Qué le corresponde al César y qué le corresponde a Dios?

Todo cristiano se ha de vincular con la autoridad civil desde su misma condición de cristiano. Esto significa respetar la autoridad en todo aquello que hace al límite de su incumbencia y que no contradiga su conciencia; contribuir, en lo que corresponde y es justo, con la comunidad civil. Significa, también, respetar la autoridad sin darle el lugar de Dios; toda autoridad civil ejerce siempre un poder limitado. El poder absoluto de nuestra vida lo tiene el Señor y sólo a Él debemos rendir culto y una total obediencia.

Cuando estas dos obediencias entran en contradicción, es a Dios al que tenemos que obedecer. Debemos obediencia a Dios antes que a los hombres; sólo a Él le rendiremos culto.

Cuando una autoridad civil se hace dueña de las vidas de las personas, cercena sus derechos fundamentales o quiere imponer su pensamiento como el pensamiento único, no aceptando críticas o cuestionamientos, se coloca en lugar de Dios.

Entregarle nuestra vida al Señor nos da la libertad de aquel que no tiene otro Dios que el mismo Dios. Cuando Dios no ocupa el lugar que tiene que ocupar en nuestras vidas comenzamos a idolatrar personas, objetos materiales, ideas, costumbres. Y esto nos lleva a un profundo vacío interior. Cuando Dios es el sentido último de nuestras vidas, todo lo que hacemos y tenemos lo ponemos a su servicio y al servicio de su Reino.

Es importante nuestra participación en la vida política y social de nuestro pueblo, cada uno conforme a su vocación y lugar. Es necesario, también, comprender que la Iglesia no se identifica con ninguna ideología, plataforma política o poder temporal. Ninguno de ellos expresará nunca en plenitud el contenido de nuestra Fe. Nos toca a los cristianos, en fidelidad a la verdad revelada, al magisterio de la Iglesia, a su doctrina social y a su tradición, hacer nuestro discernimiento y optar conforme a él, dándole a Dios el lugar que tiene y respetando la sana autonomía de los asuntos temporales; contribuyendo al progreso y a la justicia social desde nuestra identidad como cristianos.

Hay otro aspecto, en este Evangelio, que nos ayuda a mirar nuestras actitudes. Los fariseos y herodianos se acercan a Jesús para sorprenderlo en alguna contradicción. ¿Con qué actitud nos acercamos nosotros a los demás? Muchas veces podemos vernos tentados a buscar en primer lugar el defecto en el otro, lo que está mal, sus errores o contradicciones. Jesús nos invita a aproximarnos al otro con una actitud de ayuda y animación, como Él los hizo, buscando ayudar a nuestros hermanos a crecer en todo lo bueno que Dios puso en ellos, animándolos en el camino de la fe.

Que en la meditación de este Evangelio, el Señor convierta nuestro corazón, haciéndonos crecer en el amor verdadero que siempre es compromiso con el bien del otro. Cuando ayudamos a otro a crecer en el bien, crecemos nosotros.

Nos preguntamos: ¿Ocupa Dios el lugar más importante en mi vida? ¿Participo de la vida ciudadana desde mi identidad de cristiano, fiel al Evangelio y sus valores?

Un bendecido domingo para todos,      

  1. Rodolfo Pedro Capalozza, SAC

   Centro de Espiritualidad Palotina 

SALMO RESPONSORIAL

(Sal 95, 1. 3-5. 7-10ac (R.: 7b)
 
R. Aclamen la gloria y el poder del Señor.

Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos. R.
 
Porque el Señor es grande y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.
Los dioses de los pueblos no son más que apariencia,
pero el Señor hizo el cielo. R.
 
Aclamen al Señor, familias de los pueblos,
aclamen la gloria y el poder del Señor;
aclamen la gloria del nombre del Señor.
Entren en sus atrios trayendo una ofrenda. R.
 
Adoren al Señor al manifestarse su santidad:
¡que toda la tierra tiemble ante Él!
Digan entre las naciones: «¡el Señor reina!
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud». R

Les hacemos llegar la invitación para participar de la presentación del libro HOSSANA, de Daniel Brion, sobre nuestros cinco palotinos , Siervos de Dios, que dieron su vida por el Evangelio el cuatro de julio de 1976. La misma será en la sede del Centro  de Espiritualidad Palotina, Cuba 2981, CABA, el jueves 26 de octubre a las 18 hs. Ahí  mismo podrán adquirir el libro. Los esperamos.

TERCER CONGRESO MISERICORDIA JOVEN EN ROSARIO

(Familia de la Madre Rossello)

Los días 6, 7 y 8 de octubre hemos podido vivir la experiencia de encuentro y formación con participantes juveniles de diversas comunidades rossellanas en el país y en Uruguay, Chile, Brasil y Perú – Bolivia.

En Rosario, testimoniando la riqueza de los jóvenes de la Misericordia en medio de la ciudad, en el Colegio La Salle, se concretó este importante evento de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia con la alegría entusiasta de los jóvenes llegados de diversos lugares con el lema:

VAYAN Y ANUNCIEN LA MISERICORDIA,

con vos hacemos la historia,

180 años caminando con Madre Rossello

La congregación se encuentra en el año de las celebraciones de los 180 años de Fundación (10 de agosto de 1837 – 10 de agosto de 2017) nacida en Savona, Italia.

El OBJETIVO del III CONGRESO fue reconocer que somos Familia rossellana para anunciar la Misericordia, lográndose ampliamente con la participación, la reflexión, la construcción del perfil del misionero rossellano entre todos, la presentación de Pablo Martinez sobre la importancia del camino discipular, los testimonios misioneros, la obra musical de Filocalia de la Beata Hermana Ludovica, presencia de Misericordia en el Hospital de niños de La Plata, Argentina y el compromiso de líderes animadores rossellanos de comunidades juveniles de la Misericordia como el envío misionero de tres laicos y una hermana hacia hermanos del interior de República Dominicana. Agradecemos la presencia de hermanas y jóvenes de las Provincias Religiosas “Madre de Misericordia” de Bs. As., “San José” de Córdoba, “San Juan Bautista” de Rosario como de Osasco Brasil y de la Delegación de Perú Bolivia.

En Rosario hemos experimentado la alegría de sentirnos eclesialmente reunidos con la riqueza compartida del carisma heredado de Santa María Josefa Rossello. El entusiasmo de los jóvenes como la entrega en el compartir sencillo y valiente colmó el lugar de energía comunional.

También se pudieron vivenciar los objetivos  específicos:

  • Valorar la riqueza histórica de estos 180 años de Misericordia.
  • Custodiar la herencia de la Madre Rossello.
  • Anunciar la alegría de vivir el carisma de la Misericordia.
  • Dar continuidad al trabajo de pastoral con adolescentes y jóvenes a nivel provincial e interprovincial con la participación de la delegación de Perú Bolivia y la Provincia Religiosa de Osasco, Brasil

Muchas gracias!

 

Miércoles, 18 Octubre 2017 04:58

Jornada nacional por la santificación del pueblo

Jornada nacional por la santificación del pueblo

Buenos Aires (AICA): El 1° de noviembre, solemnidad de Todos los Santos, se celebra la Jornada Nacional de Oración por la Santificación del Pueblo Argentino y la Glorificación de sus Siervos de Dios, para rogar por la pronta glorificación de aquellos a los que se les abrieron causas de canonización. Los obispos consideraron que era importante sensibilizar al pueblo argentino, por lo que había que rezar no sólo por los siervos de Dios, los beatos o venerables, sino también para redescubrir la vocación a la santidad.

El miércoles 1° de noviembre, solemnidad de Todos los Santos, se celebra la “Jornada Nacional de Oración por la Santificación del Pueblo Argentino y la Glorificación de sus Siervos de Dios”, con el propósito de rogar por la pronta glorificación de aquellos a los que se les abrieron causas de canonización. Hace 20 años, los obispos consideraron que era importante sensibilizar al pueblo argentino, por lo que había que rezar no sólo por los siervos de Dios, los beatos o venerables, sino también para redescubrir la vocación a la santidad.

Por tal motivo, la Delegación de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) para las Causas de los Santos, que preside monseñor José María Arancibia, arzobispo emérito de Mendoza, ha preparado una serie de materiales que pone a disposición de las diócesis e instituciones para la difusión y animación de la Jornada: una gacetilla, un cartel para la difusión a través de los sitios Web y redes sociales y tres videos de distinta temática y duración: uno de 30 segundos con una invitación a la Jornada de oración; otro, de 90 segundos, ¿La santidad, es para todos? y un tercero de 150 segundos: Siguiendo el ejemplo de los santos.

Los tres videos fueron publicados en el canal Youtube de la CEA y también de la Delegación para las Causas de los Santos, a fin de que valiéndose de los respectivos links puedan publicarlos en las páginas web y redes sociales.

1) Invitación a la Jornada de oración (30”). El amor de Dios nos hace santos, alegres y servidores en la sociedad. Oremos juntos para que todos los argentinos busquemos la santidad.

http://www.youtube.com/watch?v=gQqIc1tl5Qc

2) ¿La santidad, es para todos? (90”). Jesús nos llama y nos santifica con nuestra cooperación. Todos estamos invitados a ser amigos de Jesús, caminar a su lado y llevar su amor a los demás. Él prometió que así seríamos felices.

http://www.youtube.com/watch?v=Cm-KHssHO5s

3) Siguiendo el ejemplo de los santos (150”), Oremos por la santidad del pueblo argentino, siguiendo el ejemplo de los santos. Ellos son modelos del amor a Dios y a los hermanos, nos enseñan y ayudan a vivir los valores del Evangelio de Jesús.

http://www.youtube.com/watch?v=h8zJ8jRWH1g

Nota completa en AICA http://www.aica.org/30621-jornada-nacional-por-la-santificacion-del-pueblo.html

Sábado, 14 Octubre 2017 09:55

Jornada de Formación en Mendoza

Organizada por la delegación provincial, se desarrolló en el Colegio María Auxiliadora de la Capital el viernes 13 por la tarde, bajo el título “Los desafíos políticos y legales para la educación privada”. Contó con el auspicio de la Dirección Provincial de Educación Privada y con la presencia y palabra de su directora, la doctora Della Savia. En un primer momento, el Director Ejecutivo de FAERA Gustavo Magdalena, presentó el documento sobre Aporte Estatal y sus motivaciones, la mirada global que tenemos sobre el único sistema educativo (público) y la necesidad de volver a presentar estos temas en nuestras comunidades. En un segundo momento, el Dr. Juan Navarro Floria hizo referencia al impacto del nuevo Código Civil y Comercial sobre la educación y los centros educativos.
Participaron unas 100 personas, que se retiraron muy satisfechas por el espacio. Gran trabajo de preparación y difusión de la delegación, que se ha consolidado haciendo, poniendo toda la energía para concretar un proyecto. Han quedado con ganas de más…

 
 
I Jornada Mundial de los Pobres

Mensaje de los obispos argentinos con ocasión de la celebración de la I Jornada Mundial de los Pobres - 19 de noviembre de 2017 
No amemos de Palabra, sino con obras (1 Jn 3, 18)


Invitación 

1. El Papa Francisco, como fruto del año de la Misericordia, ha invitado a toda la Iglesia a celebrar la 1ª Jornada Mundial de los Pobres, que se realizará el próximo domingo 19 de noviembre. 
Su deseo es que “en todo el mundo las comunidades cristianas se conviertan cada vez más y mejor en signo concreto del amor de Cristo por los últimos y los más necesitados”.[c](1) Será una oportunidad para desplegar actitudes evangélicas de misericordia, de cercanía, de escucha compasiva, mirada atenta, y compartir la oración y la alegría del amor de Dios por todos. 

[c] “Esta Jornada tiene como objetivo, en primer lugar, estimular a los creyentes a que reaccionen ante la cultura del descarte y del derroche, haciendo suya la cultura del encuentro, pero al mismo tiempo, la invitación está dirigida a todos, independientemente de su confesión religiosa, para que se dispongan a compartir con los pobres con cualquier acción de solidaridad, como signo concreto de fraternidad”.
(2) 

Los obispos argentinos alentamos y animamos a las comunidades, a las personas consagradas, a las asociaciones, a los movimientos y al amplio mundo del voluntariado, a disponer lo necesario para que esta Jornada se desarrolle como fiesta de la misericordia junto a los más pobres y a los que sufren. 

La Palabra de Dios nos ilumina 
2. Nuestra fe en Dios Padre y Creador nos lleva a ver en cada hombre a un hermano. Cristo, por su encarnación, está unido de algún modo a cada ser humano, y este vínculo fundamenta la fraternidad universal y la altísima dignidad de cada hombre y mujer. Esta realidad nos compromete a una cultura del encuentro, a la defensa y a la promoción de la dignidad de todos y a cooperar por una sociedad más justa. 

Para esto, Jesús eligió el camino del despojo y de la humillación; ocultó su gloria en su vida pobre y en la oscuridad de su entrega, hasta la cruz. También hoy su gloria se mantiene oculta en la persona de los pobres y humillados, a los que sigue nombrando sus "más pequeños hermanos", como en la parábola del juicio final (Mt 25,40). Nuestra fe reconoce así la sublime dignidad de los pobres, y su calidad de ser "sacramento” de su presencia.(3) 

Mientras el mundo actual tiende a desentenderse del pobre y del débil, y busca expandir un consumismo que termina excluyendo a los que menos tienen, Jesús exige que los pobres sean evangelizados y que les llegue la “buena noticia” (cf. Is 61,1-2; Lc 4,18). Hoy una gran parte de nuestro pueblo es pobre: lo es en el interior del país como también en el cinturón de nuestras ciudades. Esta condición indigna se hace visible en la marginación económica, política y social, y también en la falta de un anuncio de fe que ilumine esas situaciones de carencia, de debilidad y de sufrimiento. 

Como María de Nazareth es necesario proclamar que Dios y su acción operante en los creyentes es capaz de cambiar sistemas de desigualdad e inequidad (cf. Lc 1,51-53). En esta perspectiva, la realidad del pobre resulta evangélica porque abriga una esperanza continua de cambio y, es mariana, porque dispone a que Dios intervenga con su fuerza y su poder en este cambio.(4) 

Los predilectos de Jesús 
3. Jesús tuvo una predilección particular por los pobres y los que sufren (cf. Mt 25,31-46): necesitados de pan (cf. Jn 6,5s.), y también de sus palabras de vida (cf. Jn 6,68). Ellos tambén hoy nos estimulan y desafían al don, a la equidad y a la justicia. Escuchar sus clamores y compartir con ellos el camino de la vida y la fe, nos integran y nos hacen artífices de igualdad y fraternidad, experimentando el gusto espiritual de ser un solo pueblo.(5) 

En este espíritu, la Iglesia anuncia la bienaventuranza de la pobreza como la virtud que hace descubrir el sentido de la austeridad ante los bienes y la riqueza. La pobreza evangélica impulsa a compartir con alegría lo que se es y lo que se posee, para retener sólo lo necesario. Es una propuesta de vida y un ejercicio de libertad de espíritu, como lo hicieron y hcen muchos cristianos inspirados en las palabras de Jesús (cf. Mt 5,3; cf. Lc 6,20). 

Desde el evangelio se favorece siempre un «círculo virtuoso» entre una pobreza «que conviene elegir», y otra pobreza «que es preciso combatir»; y ésta es la pobreza sinónimo de miseria, con frecuencia resultado de injusticias y provocada por el egoísmo, que trae indigencia y hambre, y favorece los conflictos.(6) 

El espíritu de pobreza anunciado y vivido por Jesús corrige dos desmesuras: la avaricia y el despilfarro. Inspira y libera nuestra capacidad solidaria y hace que cada ser humano resulte un dispensador de bienes. La vida es un don y no una propiedad, y debemos crecer en la capacidad de ser administradores de bienes que liberen el sufrimiento de tantos. Ser artífices de una justicia nueva empeña el trabajo y un esfuerzo especial de honestidad frente a la corrupción tan extendida.(7) 

Vivir con alma de pobres hace hace visible en la comunión de lo que somos y tenemos. Así lo experimentaron las primeras comunidades cristianas, en las que se compartía la fe, la vida cotidiana y los bienes según las necesidades de cada uno (cf. Hch 2,42-47; 4,32-35; 5,12-16). Este espíritu de pobreza lleva a una felicidad que nace de la alegría de haber encontrado al Señor, que “siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza” (2Cor 8,9). 

Hacia una acción eficaz 
4. La dureza del momento presente y la autenticidad del compromiso exigen a todo bautizado realizar una acción eficaz de promoción de la justicia, de alivio del dolor y de una defensa de la real dignidad del pobre, del débil y del indefenso. Redescubrir el valor evangélico de la pobreza implica entonces opciones concretas de justicia y de solidaridad. En una patria dotada de todo tipo de recursos y posibilidades, la falta de coherencia de la fe y de vivir una solidaridad sostenida en el tiempo es en gran medida la causa de los niveles de miseria que mucha gente sufre. 

El mensaje de justicia social del profeta Amós que denunciaba la insensibilidad de sus oyentes porque “no se afligen por el desastre su pueblo” (Am 6,7) es hoy muy actual; igual que la indiferencia del rico ante la indigencia de Lázaro en la parábola de Jesús (Lucas 16,19s.). Ese desinterés y frialdad por el que sufre, instaura en la tierra un sistema férreo de desigualdad. 

En el Antiguo Testamento el sabio creyente oraba así: “Hay dos cosas que yo te pido, no me la niegues antes que muera: aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des ni pobreza ni riqueza, dame la ración necesaria, no sea que, al sentirme satisfecho, reniegue y diga: «¿Quién es el Señor?», o que, siendo pobre, me ponga a robar y atente contra el nombre de mi Dios” (Prov 30,8-9). Esos fieles comprendieron que los bienes en esta tierra sirven si son útiles para vivir con armonía la relación con Dios y con el prójimo, que la riqueza acumulada como fin en sí resulta dañosa, pero que entendida como bien útil es un tesoro para bien del que las posee y para el bien común. 

Para tener en cuenta 
5. Para la celebración de la Jornada, el Papa Francisco nos invita a organizar “diversos momentos de encuentro y de amistad, de solidaridad y de ayuda concreta. Podrán invitar a los pobres y a los voluntarios a participar juntos en la Eucaristía de ese domingo, de tal modo que se manifieste con más autenticidad la celebración de la Solemnidad de Cristo Rey del Universo, el domingo siguiente”.(8) 

También nos recuerda que el “fundamento de las diversas iniciativas concretas que se llevarán a cabo durante esta Jornada será siempre la oración. No hay que olvidar que el Padre nuestro es la oración de los pobres. La petición del pan expresa la confianza en Dios sobre las necesidades básicas de nuestra vida”.(9) 

Finalmente, nos pide a cada uno que “en ese domingo, si en nuestro vecindario viven pobres que solicitan protección y ayuda, acerquémonos a ellos: será el momento propicio para encontrar al Dios que buscamos. De acuerdo con la enseñanza de la Escritura (cf. Gn 18, 3-5; Hb 13,2), sentémoslos a nuestra mesa como invitados de honor; podrán ser maestros que nos ayuden a vivir la fe de manera más coherente. Con su confianza y disposición a dejarse ayudar, nos muestran de modo sobrio, y con frecuencia alegre, lo importante que es vivir con lo esencial y abandonarse a la providencia del Padre”.(10) 

Bajo la protección de la Virgen María 
6. La Virgen María conoce la fuerza transformadora del amor y de la ternura. “María es la que sabe transformar una cueva de animales en la casa de Jesús, con unos pobres pañales y una montaña de ternura”.(11) El gesto sencillo, cotidiano, cercano y atento, con la dulzura de la preocupación por las necesidades del hermano, hacen posible una transformación que es propia del amor. 

A ella le pedimos que esta Jornada sea una oportunidad para que crezca el compromiso de todos en el amor hacia los más pobres y que afiance el caminar de nuestra patria en la que todos nos sintamos y seamos sus artífices de la “cultura del encuentro”. 

Obispos miembros de la Comisión Permanente de la 
Conferencia Episcopal Argentina
 

Agosto de 2017 
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